Insuficiencia Cardíaca

La insuficiencia cardíaca es una enfermedad en la que la capacidad de bombeo de sangre del corazón es insuficiente para satisfacer los requerimientos normales de oxígeno y nutrientes del organismo. Las causas más frecuentes de esta enfermedad son la cardiopatía isquémica (especialmente el infarto de miocardio precoz), la hipertensión arterial, las valvulopatías cardíacas y la miocardiopatía dilatada.

Varios factores, incluyendo la isquémia, las arrítmias y las infecciones, podrían agravar súbitamente las condiciones del paciente. En la insuficiencia cardíaca aguda descompensada, el paciente sufre un déficit severo de oxigenación causado por la acumulación de líquido en los pulmones. El aporte deficitario de sangre a diferentes órganos, como cerebro, riñones, intestinos e hígado, tiene consecuencias graves.

En torno a 15 millones de personas en todo el mundo padecen esta enfermedad. La mitad de los pacientes diagnosticados fallecen en cinco años, y aproximadamente el 40% de los pacientes que presentan un episodio de insuficiencia cardíaca aguda descompensada fallecen en el primer año.

  • La insuficiencia cardíaca es la causa de hospitalización más frecuente en pacientes mayores de 65 años.
  • El 50% de los pacientes son reingresados en los seis meses después de su primer alta.
  • La mortalidad sigue siendo elevada y más del 50% de los pacientes fallecen en los primeros cinco años tras su diagnóstico.
  • A pesar del hecho de que millones de personas presentan insuficiencia cardíaca, ha habido pocos avances en el tratamiento médico de esta enfermedad.

El tratamiento de la Insuficiencia Cardíaca Aguda Descompensada y el papel de Levosimendan

El tratamiento de la insuficiencia cardíaca aguda descompensada va a depender de la severidad de los síntomas y de las características individuales de los pacientes. Inicialmente el tratamiento va a consistir en el aporte de oxigeno y la administración intravenosa de diuréticos. La mayoría de los pacientes mantienen una presión sanguínea normal, pero presiones aumentadas deberían de ser tratados con vasodilatadores intravenosos, tales como nitratos. Con presión arterial baja y síntomas más severos, se pueden agregar agentes inotrópicos al tratamiento inicial. El agente inotrópico más usado en la actualidad es la dobutamina, un agonista del receptor beta. Una desventaja de los inotrópicos es que pueden aumentar el consumo de oxigeno del corazón e incrementar la concentración de calcio intracelular y por lo tanto desencadenar arrítmias e isquemia miocárdica.

Levosimendan tiene tanto efectos vasodilatadores como inotrópicos. Las últimas directrices de la European Society of Cardiology (2008) recomiendan utilizar Levosimendan en aquellos casos en los que están indicados tanto los vasodilatadores como los inotrópicos.

 

Updated 28 abril 2011